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Domingo, 12 Marzo 2017 19:31

NUESTROS PRIMEROS BOLIS.

  BIC, CORVINA, STAEDTLER, INOXCROM, PAPER MATE...

   Pese a no ser el inventor, el francés Marcel Bich allá por los años 50 democratizó y fabricó en masa un producto muy simple, limpio, duradero, útil, barato, práctico que marcó a los que nacimos en la segunda mitad del siglo XX; el bolígrafo. Y la marca Bic fue la marca que dominó el mercado. Tan importante eran las ventas de Bic que la marca incluso creó un equipo ciclista, aquel con el que Luis Ocaña ganó el Tour de Francia en 1973.

   Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal. 2 escrituras a elegir, Bic, Bic, Bic, Bic. Así decía uno de los anuncios de tv más famosos. Todos teníamos un Bic aunque no recuerdo que nadie agotase la tinta. Antes de eso se utilizaba como cerbatana, rebobinador de  cintas de cassette, se perdía (no importaba, era tan barato que se compraba otro sin incluso sin broncas paternas). El resto de marcas no le hicieron prácticamente competencia a este tipo de bolígrafo. Solamente al principio la marca Corvina y más tarde ya en los años 80 Staedtler consiguió acercarse en número de ventas con su modelo Stick, algo más corto y con un  diseño más moderno, o también el Inoxcrom Sierra, modelo muy cómodo ya que tenía unas líneas de estrías que hacían que se agarrasen muy bien a los dedos al escribir.  

   Otros modelos que adquirieron bastante éxito fueron los bolígrafos de varios colores. Aunque existían bolígrafos de metal de distintos colores fue el fue el Bic 4 colores fabricado en plástico el que consiguió exito inmediato y mayoritario (escribía bastante mejor que los fabricados hasta ese momento). Siguiendo la política de Bic se fabricó el modelo normal y el de escritura fina (de color azul y naranja respectivamente). Cuando salió a la venta a principios de los 70 fue todo un éxito. Que maravilla tener varios boligrafos en 1, que apuntes más coloridos y ordenados podíamos hacer. Aunque también se fabricaron bolígrafos de 10 colores, estos fueron anecdóticos ya que el grosor del bolígrafo impedía una escritura normal y enseguida se cansaban los dedos y la mano. La marca Bic también se especializó en productos prácticos de venta masiva como los encendedores, maquinillas de afeitar e incluso se atrevió con los teléfonos móviles.

   Y fueron surgiendo en los 80`s algunos otro bolis como los Paper Mate que aportaban novedades como la de poder borrar la tinta. Existían 2 versiones. Una de ellas más barata intentaba  hacer competencia a los  bolígrafos Bic Cristal. El público comenzó a aburrirse de los diseños simples que ya llevaban muchos años en el mercado y marcas como Inoxcrom se dedicaron a realizar diseños más novedosos y modernos y así surgió el modelo Rocky que consiguió un número de ventas muy importante y un total éxito. Fabricado en plástico negro con punta retráctil, estaba acabado en varios colores que lo hacían muy atractivo para el público infantil y juvenil (rojo, verde, amarillo y azul). La verdad, consiguieron  un bolígrafo de muy alta calidad y que nunca fallaba. Posteriormente lanzaron el modelo Fancy (exactamente igual que el Rocky) claramente dirigido al público femenino con unos colores muy suaves (gris, morado, rosa, verde, azul celeste). 

   Especialmente curioso (muchos lo recordaréis) era el recambio de Inoxcrom, tan ingenioso que servía además como bolígrafo. 

   En un escalón superior figuraban los bolígrafos de metal. Más lujosos y más caros. En todas las casas siempre había alguno. Destacaron marcas  como Parker (si, ese que tenía forma de flecha en el capuchón), Paper Mate, Cross y los top como Sheaffer, Mont Blanc o Waterman. Según su publicidad Paper Mate era el bolígrafo "con corazón" no porque tuviera buenas intenciones, sino porque era el único (y era verdad) que podía escribir boca arriba. Cuando salió todos nos dimos cuenta que el resto de bolígrafos no podían hacerlo. Aunque esta característica no servía para mucho le aportó una gran publicidad a la marca a mediados- finales de los 70`s.

   Y un espacio especial en nuestros corazones fueron los estuches de bolígrafos de  primera comunión. Por supuesto, metálicos total o parcialmente (la mitad inferior podía ser de plástico normalmente de color azul marino, granate o también negro y verde). Había para todos los gustos. Desde bolígrafos sólo o el clásico juego con estilográfica, rotulador o con portaminas. El rey de las ventas fue, sin duda  la española Inoxcrom que dominó el mercado  debido a su relación calidad- precio aunque el clásico Parker no se regalaba menos.

   Ya a finales de los 80´s y los 90´s una parte del mercado de los bolis fue absorbida por los rotuladores. Estos evolucionaron imitando a los bolígrafos. El avance más importante de los rotuladores fue conseguir una punta metálica (hasta entonces la punta era de fibra) con lo que se conseguía una escritura mucho más apta para escribir durante mucho tiempo sin que se esta se desgastase. Así surgieron los Roller. Realmente era un bolígrafo con tinta de rotulador. Desde entonces ambos artículos conviven aunque sigue siendo el bolígrafo el preferido por la mayoría.

    

Publicado en AQUEL MATERIAL ESCOLAR