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Miércoles, 10 Octubre 2018 21:24

BEBIDAS DE NUESTRA INFANCIA: LA GASEOSA

 

     

   

 

    Esa bebida que tanta sed nos ha quitado. Gaseosa, verano y familia iban unidos, bebiéndola en la playa o en el campo (me viene a la memoria aquellas cestas de mimbre en las que se guardaba la tortilla, los filetes empanados, la ensaladilla). Sin duda la bebida estrella en los 50, 60 y parte de los 70 en la que los refrescos se fueron imponiendo, relegando a la gaseosa lenta pero inexorablemente en los hábitos de consumo. Es que servía para hacer tinto de verano, una clara mezclando la gaseosa con cerveza al gusto e incluso cuando no era verano para rebajar aquel vino tinto peleón que bebían nuestros padres. O para tomar sola, que no está nada mal y era a lo que nos dedicábamos nosotros a falta de pepsis, mirindas, fantas, kases o cocacolas. Es que era mucho más barata que los refrescos y la podía consumir toda la familia, sola o mezclada.

   Su facilidad de fabricación (agua carbonatada, azúcar o edulcorante, aromas naturales...) y su bajo coste hizo que numerosas empresas se dedicasen a producirla a nivel local. Por eso recordamos aquellos camiones de reparto repletos de cajas de gasesosa que diariamente dejaban los encargos en supermercados, bares y restaurantes. Prácticamente casi todos los pueblos y ciudades tenían su fábrica propia.  Es lo que hace que podamos recordar varias de esas marcas. Hoy en día representa solamente el 8,5% del consumo total de refrescos y bebidas gaseosas en España en 2.017. Su época de gloria ha pasado pero se niega a desaparecer (en los años 50 el número de fábricas de gaseosa superaba las 5.000 en todo el país). 

  ¿Y qué me decís de aquellos cierres con abrazadera de acero y tapa de porcelana terminadas en goma?. Eso si que eran  herméticos. Su objetivo: evitar que se escapase el gas. Eran tan buenos que después de abierta la botella el gas se conservaba algunos días casi como al principio. Muchas veces a los niños nos costaba cerrarlas. Este tipo de cierre aunque efectivo comienza a considerarse peligroso. Se dieron casos en los que la presión del gas dentro de la botella era tan grande que en algunos casos éstas estallaron. Las madres ya avisaban: "niños, tened cuidado al abrirla y sobre todo no la agitéis". Claramente los consejos estaban para evitarlos y la curiosidad infantil consistía en llevar al límite el mundo de la física. Finalmente conseguías ganarte unas collejas al inundar de gaseosa el suelo despúes de abrirla. Ya desde mediados de los 70 comienzan a sustituirse este tipo de cierre por el enroscable de metal, más fácil, barato y nada peligroso. Y en los 80´s aquellas botellas de cristal dejan paso a las de plástico con el tapón del mismo material , que es el que ha llegado hasta nuestros dias.

    ¿Os acordáis cuando vuestros padres os enviaban a la tienda o al bar donde vendían las gaseosas y si no entregabais una botella vacía os cobraban más?. Era típico lo de comprarla " con casco o sin casco". El reciclaje tan de moda hoy ya existía hace 50 años.

    Inicialmente la manera de que la gaseosa llegara a todos los puntos del pais fue que en su momento las marcas más importantes que existían en España  (La Revoltosa, La  Pitusa, La Casera) firmaron acuerdos comerciales con fabricantes locales para que bajo su marca pudiesen fabricar y vender gaseosa. Con esto, los fabricantes locales conseguían de manera más fácil acceder a mayores niveles de ventas aprovechando la imagen de marca y los fabricantes nacionales imponer su marca a nivel nacional evitando invertir grandes cantidades de dinero en costosos proyectos de expansión.

   Con "La  Pitusa" siempre me viene a la mente la imagen de la niña con coletas que agarraba una de ellas y el estribillo de su famosa canción que posiblemente debido al paso del tiempo no la recuerde como realmente era. Para mi sonaba algo así como " ¿Quién es la Pitusa?, la mejor gaseosa, la más refrescante, la más divertida, que buena que es...La Pitusa".

   Pero como siempre ocurre hay una marca que sobresale entre las demás. En nuestro pais fue sin duda La Casera. Con una estrategia de diversificación muy inteligente fabricando las gaseosas de limón, naranja y cola evitaban o reducían de esta manera la cada vez mayor competencia de refrescos como Kas, Fanta, Mirinda, Trinaranjus, Pepsi Cola (en los 70´s se vendía bastante más que Coca Cola que es algo que los menores de 50 años quizá no conozcan). Pero la genialidad de Casera fue atacar directamente a la Pepsi y Coca Cola con su gaseosa de cola sin cafeína. Con una fuerte inversión publicitaria en tv, prensa y radio consiguieron que calara el mensaje de que los niños pequeños podían beberla sin riesgo de que les quitara el sueño a la hora de dormir, cosa que a todos los padres les daba auténtico pavor. Esto hizo que muchos padres la eligieran para sus hijos. "Sin excitantes ni cafeína, para conservar los sueños" así decía su publicidad.

   Pero sin duda, la Casera consiguió ser trendic topic nacional  por sus campañas publicitarias en tv con su famoso y tantas veces repetido "Si no hay Casera nos vamos".

   Y aunque ahora muchas voces dicen que si no es saludable, que si hace daño...pero a mí me da igual, pocos placeres son tan gratificantes como una  buena clara una tarde de verano con una buena compañía.   

   

Publicado en AQUELLAS BEBIDAS