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   Desde los años 70´s con el desarrollo económico las madres españolas comenzaron a añadir progresivamente los zumos a las meriendas, aunque su precio era aún elevado.  El envase más extendido era mayoritariamente de cristal aunque también de latón (el envase se oxidaba con el tiempo) como en los zumos La Verja con su apertura adhesiva. Hasta mediados los 80´s en que el tetra pak revoluciona los envases y consigue un abaratamiento del producto, no se produce un consumo masivo. Anteriormente solamente podías beber zumo de naranja en los meses de recogida de esta fruta desde septiembre/octubre con aquellos entrañables exprimidores Braun.

   La mayoría de las fábricas se fundaron  en los  años 60 principalmente cerca de las zonas de recolección, por eso la mayoría se situaban en Valencia y Murcia aunque otras como Libby´s tiene su origen en las Islas Canarias . Algunas de ellas ya no existen, otras han salido fortalecidas convirtiéndose en empresas de gran  facturación. Estas empresas comenzaron con los sabores  clásicos: naranja y limón. Poco a poco se fueron ampliando con los sabores de piña, albaricoque y melocotón.

   Entre estos zumos clásicos se coló una marca norteamericana llamada Tang. Lo  novedoso de ella era que se presentaba en unos sobres con unos polvos de color naranja que había que mezclar con agua para hacer el zumo. Tenía una publicidad muy atractiva, creaba la necesidad y  el  deseo. Hasta que lo probabas. As-que-ro-so. Un  sabor totalmente artificial y eso que los niños estábamos acostumbrados a tomar de todo y a experimentar nuevos retos y sabores. Es que lo norteamericano tiraba mucho. Pero poco duró su éxito, volvimos al zumo de toda la vida. Aunque nos queda su famoso anuncio de tv en el que la señora le dice al mayordomo: "Jaaaime, los  niños  tienen sed ¡ y no hay fruta!", a lo que Jaime contestaba  "por eso siempre tengo Tang".

   Y para las madres más tradicionales, aquellas que no se fiaban de la fruta que no exprimían ellas mismas (no puede ser bueno el zumo envasado, seguro que pierde todas sus propiedades). Y superando al exprimidor Braun que se limitaba a exprimir el zumo de los cítricos se pone de moda  la licuadora (Moulinex, por supuesto). En esos años cuando algo se ponía de moda millones de españoles/as  podían comprar inmediatamente cualquier artículo convirtiéndolo en un éxito inmediato y arrollador. Se vendieron gran cantidad de licuadoras. La verdad es que cumplían su objetivo y se conseguía inmediatamente zumo de cualquier fruta (manzana, pera, plátano, tomate...). Pero tenía 2minconvenientes: su gran tamaño y la  limpieza del aparato. Poco a poco se fue abandonando su uso debido  a lo engorroso de  este proceso.

   También recuerdo que al  principio el Trinaranjus se vendía como zumo aunque pronto se convirtió en refresco. 

 

    Y quiero tener un recuerdo especial para el mosto, el zumo de uva que tango nos gustaba de pequeños.

 

Publicado en AQUELLAS BEBIDAS